Neologismos políticos

DERRI

Orientada hacia la cuestión del sentido del ser, la “destrucción” de la ontología clásica debía primero hacer vacilar el “concepto vulgar” del tiempo. Se trataba de una condición de la analítica del Dasein: éste es ahí por la apertura a la cuestión del sentido del ser, por la pre—comprensión del ser; la temporalidad constituyente “el ser de un ser—ahí (Dasein) que comprende el ser”, es el “sentido ontológico de la cura” * en tanto estructura del Dasein. Por esto, sólo ella puede dar su horizonte a la cuestión del ser. Se comprende así la tarea asignada a Sein und Zeit, tarea preliminar y urgente. No sólo es menester liberar laexplicitación de la temporalidad de los conceptos tradicionales que dominan el lenguaje corriente y la historia de la ontología, de Aristóteles a Bergson, sino también dar cuenta de la posibilidad de esa conceptualidad vulgar, reconocerle un “derecho propio” (Heidegger, Seinund Zeit, Tübingen, Niemeyer, 1957, p.18). No se puede, pues, destruir la ontología tradicional sino actualizando y reinterpretando su relación con el problema del tiempo. ¿De qué modo una cierta determinación del tiempo ha gobernado implicitamente la determinación del sentido del ser en la historia de la filosofía?Heidegger lo anuncia desde el sexto parágrafo de Sein und Zeit. Solamente lo anuncia; y a partir de lo que no considera todavía sino como un signo, una señal un “documento externo” (ibid., p.25). Se trata de “la determinación del sentido del ser como parousía o como ousía, lo que, en el orden ontológico—temporal, quiere decir “presencia” (Anwesenheit). El ente se concibe, en cuanto a su ser, como “presencia” (Anwesenheit), es decir, se le comprende por respecto a un determinado modo del tiempo, el “presente”(Gegenwart).

Jacques Derrida, Tiempo y presencia

 

Los neologismos giran como esas bolas de espinas que cruzan las calles polvorientas, la distorsión de la percepción del tiempo -que produce una alteración en la percepción de la realidad- es el desierto en donde se levantan unas pocas casuchas miserables; no hay cerrojos, ni siquiera puertas o persianas, no hay vida privada: es un pueblo fantasma… Cuando hablamos de filosofía griega, hablamos en su mayor medida de frases desperdigadas y párrafos sueltos, pero primeramente hablamos de una traducción árabe y cuando hablamos de esa traducción árabe, hablamos también del Latín y del Sanscrito que descubrió Saussure; cuando hablamos del arte griego, hablamos de esculturas rotas, de mosaicos incompletos, de trozos de cerámica; y cuando hablamos de arquitectura griega, hablamos de templos derruidos, de columnas tronchadas, de techos caídos y de escalinatas que no llevan a ninguna parte, más encima estas ruinas son réplicas de otras ruinas anteriores que ya han desaparecido completamente. En la vastedad de la información que disponemos actualmente no podemos ir más allá de unos pocos libros y de un número aún menor de autores de cabecera; tal como Nwtn que juntaba caracoles en las playas del conocimiento; en medio del torbellino actual de imágenes y datos, solo nos queda unir unos pocos fragmentos para darnos una idea del todo, tal como nos ha llegado una idea que se nos hace acabada de la cultura griega. Entre los trozos de cerámica de hoy, los papiros carcomidos con las últimas noticias, las columnas derribadas por aviones, los mosaicos arruinados por el smog, encontramos cientos o miles de neologismos que giran como bolas de espinas por calles polvorientas pues estamos en una época en que abundan los neologismos; algunos provienen de los últimos avances tecnológicos pero otros provienen ya directamente del campo político. El significado de las palabras se da por diferenciación, ya sabemos: cuando decimos árbol, en realidad no estamos diciendo ni casa rodante, ni perro, ni sombrilla, ni arena, ni refrigerador, ni cerveza, ni cigarrillos, ni pirámides, ni luna.. si todas estas cosas que no decimos fueran infinitas no podríamos no decirlas, sencillamente porque no acabaríamos nunca de no decirlas; nuestra percepción del mundo es a través de las palabras, nuestra estructura mental está formada por palabras, nuestros sueños, nuestros proyectos y ambiciones se construyen con palabras, incluso nuestros sentimientos y sensaciones. Abrir un agujero en el límite que las contiene y dentro del cual, y solamente allí, pueden tener un significado, nos borra el disco duro; nos despolitiza.

Juan Ponce

*Derrida seguramente se refiere a la cura, a la sanación, de la alienación capitalista.

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Las gafas de Hegel

HEGEL

“El problema de si al pensamiento humano se le puede atribuir una verdad objetiva, no es un problema teórico, sino un problema práctico. Es en la práctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poderío, la terrenalidad de su pensamiento. El litigio sobre la realidad o irrealidad de un pensamiento que se aísla de la práctica, es un problema puramente escolástico”.

Karl Marx

 

El epígrafe reproduce la segunda tesis sobre Feuerbach, como todos saben Feuerbach era un filósofo posthegeliano que se llamaba Ludwing, pero la tesis de Marx nos remite directamente a Gianbatistta Vico “Verum ipsum factum” que se traduce como “la verdad es lo que se hace” evidentemente la segunda tesis de Marx dice a mediados del siglo XIX lo mismo que la sentencia de Vico que data del siglo XVII; esto no es inusual en Marx, sus frases más conocidas, sus tópicos, retoman pensamientos hegelianos: la dialéctica, el salto cualitativo, incluso aquello de que la historia se repite dos veces… son todas de Hegel, lo más llamativo es que Marx se presentaba como opositor a Hegel, Hegel es el representante más emblemático de la metafísica europea, es tan anti hegeliano que incluso se opone a los posthegelianos, ya sabemos que el “post” no refiere a una cuestión meramente cronológica sino a la caducidad de las consignas de alguna corriente filosófica o ideológica, de acá posestructuralismo, posmarxismo, etc. Por ejemplo, el estructuralismo es el barco en el mar, el posestructuralismo es la choza que se arma en la isla desierta con los restos de su naufragio, el posestructuralismo no es la segunda parte feliz del estructuralismo, ni solamente “lo que viene después” sino que es esa choza que se arma con los restos de su naufragio en una playa de ripio y bajo cero, en la tesis siete sobre Feuerbach dice: “Feuerbach no ve, por tanto, que el «sentimiento religioso» es también un producto social y que el individuo abstracto que él analiza pertenece, en realidad, a una determinada forma de sociedad”. Acá está el origen de las teorías que tanto hemos escuchado sobre las construcciones culturales; como Marx es tan antihegeliano llega a tomar las consignas más conocidas de Hegel y las difunde como propias llevando su negación al nivel óntico es decir niega el Ser de Hegel, es tan antihegeliano que es también antiposthegeliano, es decir se encarga de hundir el barco y luego se propone destruir la choza que lograron construir sus náufragos; todo lo que es metafísico refiere al Uno, pero Marx dice que esas construcciones culturales son hábiles tretas de la clase dominante para enajenar a las mayorías a fin de mantenerlas sojuzgadas, todo queda en lo económico, en las mercancías, en el comercio, en el precio de las cosas… pero hay un Uno allí, y ese Uno es el poder fáctico; el poder fáctico no está al servicio de la economía sino que la economía está al servicio del poder fáctico; podemos repasar la historia a vuelo de pájaro y lo veremos con toda nitidez, África por ejemplo: inmensamente rica en recursos naturales fue sojuzgada por las brutales ametralladoras europeas, lo mismo sucedió con la India y con nuestro continente; las riquezas, el valor que se le otorga al oro, a las piedras preciosas, a las obras de arte, las cotizaciones bursatiles, el tráfico de influencias, la expeculación con información de privilegio, los lobys, el intercambio de favores sexuales, las modas, los tuits y retuits, las marchas y contramarchas, las consignas repetitivas, las pancartas pintadas con temperas, los body painted, la suelta de globos de colores, son meros convencionalismos… porque la verdad es fáctica.

 

Juan Ponce

 

 

 

Pandillismo político

PANDILLISMO

“Es sabido que la fórmula “paz, seguridad y orden” sirvió como definición de la
policía. En el interior de un Estado así, realmente ya sólo hubo policía y no política; a menos que se quiera denominar política a las intrigas cortesanas, a la rivalidades, a las frondas, a los intentos de rebelión de los malcontentos y, en suma, a las “interferencias”. Un empleo semejante de la palabra política, naturalmente, también es posible y sería una disputa semántica el discutir sobre si ello es correcto o incorrecto. Sólo hay que tener presente que ambas palabras, tanto política como policía, provienen de la misma palabra griega polis”.

Carl Schmitt

Carl Schmitt definió a la política como la capacidad de identificar al enemigo, dentro del marco conservador ese enemigo era el enemigo del orden que vertebraba a una nación y que se materializaba en el Estado, hoy la política más que descubrir al enemigo se afana por descubrir un botín, a partir de este afán es que aparece el enemigo multiplicado en distintas pandillas partidarias que establecen alianzas que se disuelven tan rápidamente como se establecen otras nuevas con quienes, poco tiempo atrás, parecían enemigos inconciliables. En la guerra de pandillas, todo vale; lo único que no se admite es la delación y así por ejemplo en Argentina vemos que, en bambalinas de la tragicomedia mediática, rige un pacto del silencio entre oficialismo y oposición. Esta multiplicación del enemigo, dentro del marco de la “ormeta” produce una distorsión tremenda de lo político; los militantes pasan a ser simples reclutas de pandillas de gangsters y dejarán todo en las calles para escalar en la jerarquía de pandilleros y conseguir una parte del botín; cómo es que se produjo esta multiplicación del enemigo se podría rastrear en la disolución de ese orden por medio de distintos dispositivos, la principal herramienta que se ha utilizado es la despolitización y esto se logra invadiendo el espacio privado, como dice Hanna Arendt: degradando al animal político en animal social, esto según la misma Hanna Arendt se consigue por medio de leyes que regulan la vida dentro del espacio privado; Chile por ejemplo ostenta el mayor porcentaje de abstención electoral, para las últimas primarias alcanzó el 94%, para las últimas generales más de la mitad del electorado no acudió a los centros de votación, no es de extrañar porque el parlamento ha funcionado a toda máquina para sancionar leyes como “tenencia responsable de mascotas” y los distintos ministerios ofrecen sinfín de números telefónicos para que puedan realizarse denuncias anónimas en contra de los vecinos; sin embargo en medio de la balacera (balas de tinta) pareciera que el feminismo se irguiese como un verdadero actor político que desdeña el botín y se lanza contra el enemigo identificado, ese enemigo como todos sabemos es el “patriarcado” que el feminismo señala como la esencia misma del orden establecido, vemos que se ha transferido el protagonismo, vemos que ya no es el orden el que identifica al enemigo, sino que es el orden quien es identificado como tal. Lo primero que nos diría esta situación, si continuásemos leyendo a Schmitt, es que hay apoyo externo; haciendo un repaso del panorama internacional pareciera difícil precisar con exactitud de donde proviene.

Juan Ponce

Juan Ponce

Juan Ponce, autor de la novela negra Alicia Carroll, sinopsis: Una arribista y oportunista chilena no se cuida las rodillas a la hora de conseguir una beca de la ONU.

 

 

Alicia Carroll

Una novela corta de Juan Ponce

 

CANDIDATOS SELF

 

En un ruinoso edificio, vacío y gigantesco,
que en su día había alojado a miles,
un solitario aparato de televisión pregonaba
sus mercancías en un salón deshabitado.
Philip Dick (1963)
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– El hecho de compararnos con animales nos habría inducido, en cierto modo, a comportarnos como tales; por ejemplo: como lobos. La célebre frase “homo hominis lupus” de Hobbes seguramente deriva de una comparación muy anterior al propio Hobbes y que produjo la situación general que advirtió observándose a sí mismo. Así hemos venido a dar en su versión civilizada: los perros. En cierto modo la comparación con animales nos moldeó a su semejanza; millones de aficionados conocerán la definición de Aristóteles “el hombre es un animal político” y que en Argentina se atribuye a Perón, incluso en las tertulias de la alta sociedad. Otros se han comparado con simios y ninguno fue Charlton Heston, un jingle radiofónico funcionó como sortilegio y convirtió en gorilas a los antiperonistas; el paradigma Chita (la chimpancé ¿amiga? de Tarzán) profundizó el fundamento Alfa; finalmente la entropía de los bonobos sin función específica.
– También fuimos aquellos que capturan termitas.
– Finalmente nos encarcelaron en zoológicos.
– No faltó la comparación con seres marinos y aparecieron los peces gordos y los más grandes comiendo a los más chicos, estos a los diminutos y los pulpos gigantes capaces de zamparse un trasatlántico.
– Limpiándose las comisuras con servilletas de blanco lino.
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Tiempo después, en una playa de bañistas apiñados me fue más fácil aún: somos como focas bajo el sol; bebiendo agua de coco y dátiles fermentados. El modo de sacar pecho de los machos y de exfoliarse de las hembras dando vueltas por las arena, eran muy similares a los ritos de cortejo de los elefantes marinos. Me resultó evidente que Carlos Becerra tenía razón cuando dijo que el ser humano se encontraba en su hábitat natural en la Bristol. Era así, años después al estudiar Ciencias Políticas por correspondencia comprobé que los peronistas trabajaban todo el año pensando en las vacaciones, incluso las planificaban; ansiaban volver a la playa, de ser posible a la misma que nunca será igual. Las playas más populares son las más calurosas y Mar del Plata justo está en el codo de una corriente cálida y en esa coordenada hace un calor que rivaliza con el sur de Brasil, siendo el mediodía se entra a presión. El frotismo obviamente es inevitable y tácitamente está permitido por el poder fáctico, las sardinas que se metían en la lata de buena gana perdían el derecho a protestar.
– De hecho una de las primeras medidas del Dictador -Alicia Carroll lo relacionó tensando una ceja y yo puse cara de Watson- fue construir grandes carreteras hacia las playas del norte…de ripio… y heladas.
– Incluso se instaba a la población a practicar el nudismo con temperaturas invernales. -Completé sus palabras y nos miramos absortos; habíamos descubierto el redondel de la luna.
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Posfeminismo

 

boris g.

 

“Vedme viajero por un astro oscuro, sin hoy, sin ayer y sin futuro”

Arturo Capdevilla

Ya conocemos el comentario de Marx que recuerda a Hegel y su observación sobre la repetición de la historia (digamos: dos veces), pero la historia no pareciera repetirse sino permanecer estática, como dice el verso de Capdevilla sin hoy, sin ayer y sin futuro. El mismo fanatismo obstuso -que se nos hace tan evidente- del setentismo, lo descubrimos (no sin asombro) en las posturas del feminismo, le sucederá lo mismo que al ‘modernismo’ de Rubén Darío se agotará en sus propias exageraciones, así como al marxismo le llegó su posmarxismo, es de esperar que al feminismo le llegue su posfeminismo, ha de ser inexorable. El prefijo “pos” o “post” no refiere simplemente a una cuestión cronológica sino a un agotamiento de sus consignas, el posmarxismo no es lo que sucede con naturalidad al marxismo en un final feliz que auspicia una segunda parte como una maravillosa entelequia, sino que son los restos del navío luego del naufragio; con esos desechos los naufragos sobrevivientes quizás puedan armar una choza en la playa de ripio de una isla bajo cero. Mirando el proceso del setentismo, su aparición, su auge, su decadencia, su muerte y resurrección gracias a las indemnizaciones de Menem, su institucionalización por parte de los Kirchner que acabó unificando a la oposición por el rechazo visceral que provoca, descubrirá su equivalente, su paralelismo con el feminismo, las exageraciones del marxismo hicieron que el sujeto histórico que consagraba “el proletario” se distorsionara y se perdiese se intentó reemplazarlo con el estudiante del ’68, y hoy el marxismo ortodoxo es apenas una remembranza académica; lo mismo ha pasado con el feminismo exasperado en sus propias exageraciones, tal como las exageraciones del marxismo hicieron que el sujeto histórico que consagraba, “el proletario”se perdiese, lo mismo ha pasado con el feminismo exasperado en sus propias exageraciones, así como el marxismo ya no puede identificar al “proletario”, el feminismo ya no puede precisar qué es ser mujer, evidentemente un marxismo que ya no puede asir al sujeto histórico que consagra va directo a estrellarse contra los arrecifes de una playa desierta y helada, lo mismo le sucederá al feminismo, inexorablemente digo, porque ya no puede precisar quién es su propio sujeto histórico, es decir el feminismo no puede definir, al menos no puede hacerlo en voz alta sin que todo lo que diga sea usado en su contra: qué es ser mujer.

Juan Ponce

El penal de Trump

PENAL

“Verum ipsum factum”

Giambattista Vico

Las mentiras de la prensa, descubiertas en la vida cotidiana, nos obligaron a una exégesis de las noticias; esta exégesis o hermenéutica del periódico dio paso a la lectura entre líneas de los libros de historia, de los de filosofía y hasta de los manuales de las ciencias duras. Este ejercicio cotidiano, como sucede habitualmente, hizo que el tiro les saliera por la culata; ya lo dijo Camilo Torres “la expansión del imperialismo produjo que se expandiera la revolución”. Una vez más la prensa hegemónica nos exige un esfuerzo intelectual del que saldremos fortalecidos, por el hecho de haber sido engañados podremos descubrir la “verdad fáctica”, verum ipsum factum. Con el mundial de fútbol de fondo hemos visto como la prensa se contorsiona, para ocultar, minimizar, distorsionar y confundir, a ese sujeto histórico imaginario que el periodista argentino Bernardo Neustadt definió acertadamente como “Doña Rosa” podríamos acompañarla por la Susanita de Quino, un sujeto histórico astutamente escogido, por 1968 el sujeto histórico escogido fue el “estudiante universitario”, a poco de andar descubrieron que la mayoría eran “nenes de mamá” y desecharon a los estudiantes y reorientaron el discurso. La TV, la radio y hasta la prensa escrita más prestigiosa consagran como sujeto histórico a esos seres -humanos demasiado humanos- que colman los ceniceros de colillas manchadas de rouge. El camino hasta la peluquería de la esquina es largo y extenuante, el agua oxigenada y la tintura atraviesan el cráneo y llegan al cerebro. La audiencia completa es obligada a meter la cabeza en el secador de pelo. La prensa hegemónica nos obliga a mirar el mundo desde unas chinelas rosadas. Todos sabemos que Doña Rosa es un ser extremadamente cruel, obtuso y caprichoso en defensa de su prole que le hace de espejo, lo que es peor es a la vez ingenuo y semianalfabeto funcional. Desde esas chinelas rosadas se han sucedido los análisis de tres sucesos que han encontrado rápido eco entre “les usuaries” 🙂 de Internet, porque Doña Rosa y Susanita, también Manolito por supuesto, hace rato que aprendieron a teclear. Estos tres hechos son: la reunión de Trump con King John, las revueltas en Nicaragua, y el drama de los niños inmigrantes en EEUU, si observamos con atención haciendo esa exégesis a la que nos obligan las mentiras de la prensa, estos tres hechos están concatenados, Nicaragua es un país de América Central que es la región de donde son oriundos la mayoría de esos niños y Trump hace de enlace en lo que se llama un “nudo borromeo”… si uno de los tres círculos se suelta los otros dos se dispersan y caen.

 

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El loby de la guerra, se fastidió mucho con la reunión de Trump con King John, y los analistas mercenarios  intentaron un cuestionamiento de tipo moral. Sin sudar el cuello de sus camisas impecables, pusieron en tela de juicio que quedase atrás el peligro inminente de una guerra devastadora. Casi inmediatamente estallaron las revueltas en Nicaragua que rearmada para la paz por los rusos ofrece un obstáculo a la invasión por tierra a Venezuela, muy poco después los presentadores de noticias -auspiciados por los grandes benefactores de la humanidad que todos conocemos- comenzaron a llorar frente a las cámaras por la suerte de esos niños separados de sus padres, algún especialista desprevenido advirtió que muchos de esos niños habían ingresado solos a territorio estadounidense así que difícilmente los habría separado de sus padres Donald Trump, a Doña Rosa le pareció un desubicado más de los tantos que andan por ahí. Frente a las revueltas en Nicaragua silenciaron la semejanza con las “revoluciones de colores” y la “primavera árabe” y sobre el Mundial de Fútbol nadie mencionó que el Estado Islámico no clasificó; pareciera que ya lo hubieran borrado de la faz de la tierra, células dormidas seguramente quedarán pero esa Entidad autodenominada “Estado Islámico” pareciera haber dejado de existir. Trump arrastra la marca, mientras la prensa hegemónica llora la suerte de esos niños (ciertamente desdichados) el poder fáctico de EEUU disminuye en comparación con el aumento de poder fáctico de sus oponentes, habilmente Melania Trump se ubica esperando el rebote y sale también en defensa de los niños inmigrantes. Trump mira al cielo, suena el silbato, corre y patea el penal.

Juan Ponce

La verdad fáctica

MAGO DE OZ

Ante la diversidad de construcciones culturales en pugna, no nos queda más que concluir que la verdad es fáctica no argumental. La realidad es fáctica, no ideal. Marx señaló ‘condiciones objetivas’ y los escritores de papers suelen usar con desgano o resignación la expresión “dato duro”; en este momento histórico a pocos meses del mundial de fútbol y a menos de dos años de las olimpiadas chinas, hay una gran masa de poder fáctico que desvía las ondas gravitacionales de la manzana de las luces. Esto es lo que ha cambiado, el poder fáctico da la hostia con un dólar y se barniza con una sonrisa en los medios hegemónicos de comunicación. Los medios de comunicación son solo el brillo de la manteca de cacao. Todos recordamos que una forma de subir la popularidad electoral para el recambio de emperador era declarar la guerra a algún país lejano; los medios hegemónicos llamaban al presidente de ese país dictador, tirano, etc. y los espíritus democráticos se emocionaban, apoyaban, votaban, saludaban a sus tropas al regreso de asesinar a mansalva, los medios hegemónicos los llamaban “nuestros muchachos” etc. Cuando Rusia se interpuso, en setiembre del 2012 o 13, y Obama prefirió enviar la orden de bombardear Damasco al Congreso (gran gesto de Obama, para mí) ya la clase media de Occidente no pudo ser convencida por los medios de comunicación, de ningún modo los medios de comunicación pudieron lograr que se lanzase una guerra abierta en Ucrania, Turquía giraba como una perinola, aún está el dictador, genocida, etc., en el poder y La Tercera de hace un par de días seguía llamando al conflicto en Siria: “guerra civil”. Esto nos demuestra que ese supuesto poder de los medios de comunicación está sobredimensionado por los propios medios y el modo en que lo hace es precisamente levantando y enalteciendo a los analistas de medios, no por nada el primer analista de medios de comunicación no fue McLuhan ni mucho menos sino Adolfo Hitler, los primeros capítulos de su triste Best Seller lo dedica a analizar a la prensa alemana del momento y advierte más o menos el mismo impacto y le da la misma importancia que advierten y le dan a la prensa hegemónica, por ejemplo: Ramonet y Chomsky en su obra a cuatro manos “Cómo nos venden la moto”; a los medios les gusta que se diga de ellos que son “el poder” cuando apenas son la mantequilla del labial; los medios de comunicación quizás pudieron convencer a muchos de ir a la guerra contra Irak, Libia, Siria, Granada, Panamá, Afganistán pero no pudieron convencer a la clase media europea de que apoyasen una guerra abierta contra Rusia, ¿por qué?. ¿Por qué los medios de comunicación no pudieron convencer a nadie de la responsabilidad moral de hacerle la guerra a Rusia? No hay que creer en los medios; pero no solo no creer lo que cuentan del mundo sino, primeramente, lo que dicen de sí mismos. A los medios les encanta que sus detractores favoritos los muestren todopoderosos,  toda esa bulla apenas se trata de distintas variaciones del mago de Oz…  incluyendo, obvio, la versión para adultos, todos recordarán que su gran poder residía finalmente en un megáfono y una máquina de hacer ruidos .

Juan Ponce