La ausencia de un ladrillo

FOTO NOTA

El caso del desaparecido treinta mil uno, dos si se cuenta a Julio López, aunque en verdad no sea el treinta mil uno ni el treinta mil dos… lamentablemente, para quienes se angustian por su suerte, ya forma parte de un número imaginario. El hecho de que sea así le confiere la capacidad de hundirse más fácilmente en la ensoñación colectiva, la discusión sobre la cifra profundiza el fracking mental con entusiasmo; ¡lo creo porque es absurdo!, exclama San Bonifacio desde un púlpito renacentista ornamentado con ángeles desnudos; hay pocos elementos en la escena del crimen pero ahí yace la Porota; mujer, madre y argentina, la tela de los ruleros mantiene como un casco, la bolsa de las compras con una piedra y el bastón grueso como garrote, nos indican que probablemente opuso resistencia, perdió un zapato. La llevarán a la morgue y le tomarán las huellas dactilares, en un par de meses sabremos de qué pueblo provenía, cuál era su etnia, su tribu, su barrio, su vecindario y el consorcio societario. Se percibe un cambio de ideario que hizo a un lado el rencor hacia los originarios –desde la caída del Che Guevara en Bolivia- y se incorpora ya abiertamente el reclamo indigenista al recetario del discurso proletario; exactamente lo mismo que hizo Hernán Cortés en México; ya Santucho en la prehistoria hizo lazos con organizaciones indigenistas -haciéndose pasar por indio, cuando era criollo y marxista- probablemente, con estupor antropológico, interpretó las costumbres ancestrales con referencia en Marx y las deslegitimó para sí y sus acólitos como eventuales construcciones culturales que se sofisticaban junto con los medios de producción, de este modo despolitizaba la comunión con el monte; luego la desgraciada incursión en Bolivia terminaría de bifurcar los caminos. En aquel provincianismo de Santiago del Estero las polémicas decimonónicas -compiladas en un solo tomo voluminoso con muy buena encuadernación y tapas- entre Marx y sus contemporáneos, irrumpirían como fuego de artificio en la noche de techos bajos y tanto calor; esos mismos fuegos de artificio se convertirían años después en el fuego de la guerra. No se daba cuenta el joven provinciano que Marx era esencialmente un ‘polemista’, que apenas conocía fragmentos de aquellos pensamientos y seleccionados por el propio Marx que se potenciaba dialécticamente contestando a un eventual publicista, por ejemplo ‘La cuestión judía’ no se llama así, sino ‘Sobre la cuestión judía’, la expresión ‘cuestión judía’ que se le atribuye a Marx -muy erróneamente y con el simple vicio de acortar el título de su artículo ‘Sobre la cuestión judía’- sirvió para que germinasen distintas formas de fascismo híbridas y sutiles; esa expresión aparece como un ‘concepto’ cuando el teólogo Bruno Bauer publica un ensayo llamado, justamente, ‘La cuestión judía’; sucede habitualmente que todo esto para los activistas resulte como un difuso recuerdo de la infancia, básicamente se dicen a sí mismos ‘marxistas’, difunden la xerigrafía de Marx, escriben en algún muro la invocación al proletariado mundial, pero son minúsculas islas en la inmensidad de un océano de ignorancia y que no alcanzan a conformar un archipiélago, salvo aquel de islotes que aparecen y desaparecen y a veces por volcanes se estremecen; otro ejemplo de sus escritos que más se mencionan son las tesis de Freuerbach, tampoco surgen de la creatividad intelectual de Marx por sí solas sino que son en respuesta a Ludwig Freuerbach que según wikipedia era un militante ‘poshegeliano’. Hasta la proposición que dice que la acumulación llegado cierto punto produce un salto cualitativo y que habitualmente se atribuye a Karl Marx en realidad es de Hegel; entonces nosotros acá podemos ver que una nueva fantasmagoría teórica, haciendo uso y abuso de algoritmos comunicacionales, mantiene en vilo a la población, que no alcanza a discernir en esta ocasión quién está detrás de la consola y por una sola razón: la polarización (ya es sabido) conviene a ambos. En definitiva la población se pregunta tal como les aconsejaba Lenin ¿a quién beneficia?, y no puede, o no quiere, darse una respuesta porque ha hecho un trato tácito con los otros espectadores que consiste como en toda sala de teatro o de cine en la suspensión del inverosímil. La inmensa clase media argentina dividida en dos facciones de clase media entabla una lucha ficticia, aún protagonizando hechos reales en la calle, que no tienen mayor compromiso que las escenas de los doble de riesgo.

¿Cómo comenzó todo esto?

Esto es como una pareja de baile, el mismo juego de las buenas parejas de baile hacen el macrismo y el kirchnerismo, se estrechan y se rechazan, se ponen sien a sien en el mismo paso y se separan con giros y acrobacias, de parte del kirchnerismo es la misma búsqueda del fetiche que creyó encontrar en la prisión de Milagro Sala, que fue mutando y degradándose hasta el caso de las ‘qunitas’ que eran unas meras cajitas de cartón sobrevaluadas en 200 millones de dólares; el kirchnerismo fue probando, se entusiasmó incluso, eventualmente, con haberlo conseguido, cada fetiche fue dejado atrás, finalmente Milagro Sala sufre prisión domiciliaria en su mansión con piscina. Simultáneamente a esta búsqueda de un significante que provocaría una especie de reacción química en el cerebro colectivo, era necesaria la construcción de la ausencia de Cristina Kirchner, así se fueron sucediendo distintos eventos, finalmente se ausenta del partido peronista e incluso en las publicidades de las primarias brilla por esta ausencia; este muchacho desaparecido ahora es como la ausencia de un ladrillo en la pared, es un agujero en el límite que se levantó tal como recuerda Laclau indica Hegel ‘poniendo algo del otro lado’ (‘…para que haya un límite debe haber algo del otro lado’) por ese agujero en el límite que el propio kirchnerismo levantó y llamó ‘contra hegemonía’ expulsando el significante ‘dictadura’ vaciándolo de significado, extirpándolo del sistema de signos al que refiere por diferencia exhibiendo profusamente distintas atrocidades, regresará ahora como delirio para cumplir, paso a paso siguiendo un instructivo, las observaciones de Lacan sobre la psicosis llevándola al incremento masivo para dar un salto cualitativo ¿cuál es la realidad a la que quieren llevarnos? Obviamente, la realidad del delirio. Ellos pretenden que por ese agujero se cuele un poco de ese horror que conocimos de un día para el otro con sinfín de museos de la memoria que contaban su historia, videoconferencias, condenas sin evidencias y absoluciones a consciencia, impusieron un relato a su propia conveniencia; que además llevaron a los programas de estudios de la escuela primaria y secundaria y hubo casos de alumnos que denunciaron a sus profesores por poner en dudas esta versión oficial de la historia, las penas que recibieron los profesores fueron duras; es lo mismo que está pasando ahora pero en sentido inverso, algunos profesores cuestionan la versión oficial sobre el muchacho desaparecido y el gobierno permanece inmutable, no hay denuncias aún, ni tampoco ha sido dejado cesante ningún docente; por ley se fijó que el número 30.000 fuera obligatorio, se olvidó de Julio López, ¿es exigible que la ley sea modificada y que se haga obligatorio referirse a los desaparecidos en el número de 30.002?

Se está jugando el mismo juego.

El gobierno se comporta como si Duran Barba fuera Marcelo Bielza -todos sabemos que Marcelo Bielza en un proyecto a cuatro años saca campeón del mundo a Bolivia- del mismo modo el chamán andino los hace ganar; del otro lado apareció Jorge Alemán, profesión: psicoanalista, trayectoria agregado cultural en la Embajada en Madrid, militancia: exilio cuando cae Cámpora. Un consejo para los apostadores, apuesten a Duran Barba; el logrará reinterpretar cualquier argumento kirchnerista que se le presente porque es un genio de los medios de comunicación del nivel de McLuhan y Jorge Alemán no alcanza siquiera el nivel de Raúl Apold, llamado por los medios hegemónicos de la época ‘el Goebbels de Perón’.

Juan Ponce

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s